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EL REGRESO DEL GATILLERO
EL ORIGEN DE LOS VASCOS

Pretendo narrar la historia vasca de forma muy descriptiva sin mucha literatura, salvo cuando considere necesaria alguna aclaración o testimonio.

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Hoy las provincias vascas tienen la siguiente población y extensión:
· Alaba o Araba: 271.081 hab. (Vitoria-Gasteiz: 205.284 hab.), 2.811 km2
· Bizkaia: 1.143.400 hab. (Bilbao-Bilbo: 368.710 hab.), 2.384 km2
· Gipuzkoa: 670.809 hab. (Donostia-San Sebastián: 169.933 hab.), 1.813 km2
· Lapurdi: 197.424 hab. (Baiona: 40.051 hab.), 858 km2
· Navarra o Nafarroa: 519.277 hab. (Pamplona-Iruña: 180.372 hab.), 10.421 km2
· Baja Navarra o Nafarroa Behera: 29.341 hab. (Donibane Garazi-San Jean de Pie de Port: 1.432 hab.), 1.374 km2
· Soule o Zuberoa: 15.706 hab. (Maule-Mauleón: 3.533 hab.), 765 km2
Total población: 2.847.038
Total superficie: 20.426 km2
Vasco hablantes: algo menos de 700.000.

1.1 Introducción:

El País Vasco es en la actualidad una región europea muy pequeña, pero no ha sido siempre así.
En el siglo I a. C., a la llegada de las legiones romanas a tierras vascas, los vascos eran un pueblo que se extendía muy al Norte y muy al sur de los Pirineos (llamado por los vascos en el pasado Auñamendi, "al pie de la montaña"), que sería y sigue siendo su columna vertebral.
El País Vasco histórico, Baskonia, donde habitaban los vascos desde tiempos remotos, tendría los siguientes límites conocidos: por el Norte más allá de Burdeos y del río Garona (comarca de trigo en euskara), la frontera la marcaría el río Loira. Por el Este la frontera estaría en Tolouse y el río Segre. Por el Sur hasta cerca de las actuales ciudades de Zaragoza, Burgos (montes de Oca), Soria, toda La Rioja y la Bureba burgalesa, la frontera estaría por tanto al sur del Ebro. Por el Oeste el límite se situaría en Santillana del Mar.
Este basto territorio habría sido mermado ya en la Edad de Bronce por las invasiones de tribus arias de la zona del Danubio, eran pastores y agricultores celtas por el Norte (siglos XII VIII a. C., según Estornés hasta el siglo VII a. C. no llegaron al País Vasco con fuerza) e íberas desde África (siglo VIII a. C.); los indoeuropeos celtas y los íberos se mezclaron y dieron lugar al pueblo celtíbero en la Península Ibérica, llamada así por primera vez por el griego Piteas en el 330 a. C. (luego los musulmanes la llamarán al-Andalus, o "tierras de occidente"). Baskonia aún conocerá más invasiones hasta quedar reducido al territorio vasco actual.
Pero si nos remontamos a épocas aún más pretéritas aparecen topónimos vascos en lugares como los gallegos de Baiona (cerca de Vigo y Portugal) o el antiguo nombre de Santiago de Compostela (Amaya: el fin), o el también nombre vasco de la Guadalajara romana (Arriaga: pedregal), el hoy pueblo cántabro de Arredondo (junto a las piedras); pero también en lugares tan alejados ahora del solar vasco como los Alpes. La gente que habitaba todas estas tierras tendría un nexo de unión: el idioma y la cultura común de sus habitantes.
Será el gran Julio Cesar, aunque nefasto para los vascos, el que empiece su biografía sobre las Galias dividiéndola en tres. Lo señala así: de Norte a Sur hay tres poderosa naciones: los belgas, los galos y aquitanos. Para añadir en "Comentarios I": "A los galos separa de los aquitanos el río Garona", es decir, los aquitanos no son galos.
Pero también deja escrito: "los aquitanos, eran de parecido físico, lengua y costumbres iguales que la provincia vecina, La Hispania Citerior", evidentemente se refiere a los vascos.
El historiador romano Estrabón también dejó escrito esto otro: "en el Norte habitan gallegos, astures, cántabros, y vascones hasta los Pirineos".
Son de los primeros testimonios escritos sobre los vascos, hoy en día siguen existiendo gente con una cultura e idioma común heredados de miles de años en lo que queda de la histórica Baskonia, que los nativos llamamos en la lengua que nos oyeron hablar los romanos, celtas e íberos: Euskal Herria.

Además del euskara, a la llegada de los romanos, en la Península Ibérica se hablaban: el celtíbero (centro y oeste peninsular), el íbero (centro-levante), el fenicio (valle del Guadalquivir), el tarteso y el lusitano, que se sepa.
Los primeros "historiadores" del euskara y de los vascos no escatimaron imaginación y buen humor, así en un tiempo se decía que el euskara era uno de los idiomas de la Torre de Babel, al ser la famosa torre destruida por Dios y tras el diluvio universal, Tubal, nieto de Noé, llega al País Vasco, a Tafalla (ribera Navarra), y se asienta allí, dando lugar a los vascos; trae consigo el idioma del paraíso, el euskara, claro está. Los historiadores mediavales pusieron fecha al evento: la llegada de Tubal se produjo en el año 1799 de la creación del mundo, 143 años después del diluvio, 12 más tarde de la configuración de las lenguas y 2.157 antes del nacimiento de Jesucristo. Esto iba en sintonía con una época en la que los pueblos querían justificar su razón de ser en la Biblia, así los gallegos, por ejemplo, se creerán descendientes de Noé.
Otros hablan de un primer vasco al que llaman Aitor y del que descenderíamos todos los vascos, como los gallegos de Breogán o los irlandeses de Maeloch; la persona que creó el mito de Aitor fue Agustín Chao o Xaho (Atarratze, Zuberoa, 1810-1858 Baiona). Xaho, escritor liberal zuberotarra, es uno de los primeros románticos vascos, algunos ven en él uno de los primeros nacionalistas. Xaho cree que todos los vascos vienen de un único antepasado común al que llama Aitor. Todo lo basa en la palabra "aitonen semeak", los hijos (semeak) de los "aita-onen" (nobles), que Xaho traduce como los hijos de "Aitorren" ("los hijos de Aitor"), donde Aitor sería un jefe tribal primigenio, y por eso todos los vascos serían descendientes de éste y por tanto nobles, según Xaho. Pero realmente significa: "Aita": padre, "-ona": bueno, "-en": declinación y plural; por tanto: "los hijos de los buenos padres".
Un contemporáneo de Agustín Xaho, Francisco Navarro Villoslada, se animó a inventar otro personaje, la réplica femenina de Aitor: Amaia; esta especie de Eva vasca sería descendiente de Amagoia y un godo, Ranimiro, historia expuesta en el libro "Amaia y los vascos del siglo VIII".
Igual de curiosa es la teoría del historiador francés D`Abategue, que en una tesis presentada en Burdeos a la Asociación Francesa para el Avance de las Ciencias en 1896, sostenía que los vascos eran los últimos sobrevivientes de la Atlántida, aquel mítico continente desaparecido del que había dado noticias el mismo Platón.
Hay quienes, en el otro lado de la hipérbole, buscando una forma de atacar al euskara y queriendo hacer ver lo dificultoso de aprenderlo, decían que el diablo vino al País Vasco y en 7 años sólo aprendió 2 palabras en euskara: bai (sí), ez (no).
De la antigüedad del idioma nos da pistas el propio euskara: Aitz-kora (hacha, literalmente: piedra arriba), aitz-lur (azada, piedra-tierra) o aiztoa (cuchillo, boca de piedra), nos remite a épocas cuando estos instrumentos aún se hacían de piedra o roca (aitz) y sus derivados: basaitzur, opatxur, aitzur-sarde etc.
En los idiomas Europeos más extendidos actuales se transparenta esta misma raíz preindoeuropea de origen euskérico (vasco): La voz española "hacha", la francesa "hache", la inglesa "adze" y la alemana "axen" (que no es ni latín ni celta).
Se consideran también muy antiguas las palabras "lur" (tierra), "elur" (nieve), "egur" (madera), "zur" (también madera), "euri" (lluvia), hezur (hueso), todas con la raíz "ur" que significa "agua", quizás sufijo en el pasado (de donde se derivan: "ur-jauzi" cascada, "urarte" manantial, "urtsu" acuoso, "uraska" abrevadero, "urbide" acequia, "urbieta" ambasaguas etc.). Al parecer, en un inicio, la palabra era más parecida a "hur" con "h" ("h" aspirada, con un sonido parecido a la "j"), lo que acentúa los parecidos.
De esta palabra deriva también la voz "urte" (año), que significa deshielo, recordándonos épocas glaciares.
Verano es "uda" e invierno "negu", primavera "udaberri" (nuevo verano literalmente) y otoño "udazken" (fin del verano); la conclusión es que sólo había dos estaciones claras, invierno y verano y las otras dos son más recientes, volvemos al comentario anterior. También la palabra "Horma" (hielo y pared al mismo tiempo) nos remite a épocas glaciales donde las paredes eran de hielo.
De la misma antigüedad parecen ser estas otras: la onomatopéyica Su = fuego, e Iz = agua, de algunos topónimos costeros, como Izpaster (pueblo costero bizkaino), o de algunos nombres como izotza (otra forma de decir hielo) o izurde (delfín).
La arqueología nos aporta más pistas sobre la antigüedad de la cultura vasca: un hueso de ave con tres orificios encontrado por J.M. Barandiaran en Isturitz, Baja Navarra (auriñaciense, de entre 20.000 a 40.000 años), sería el instrumento musical más antiguo hallado en Europa, muy parecido a un Txistu moderno (igual pero en hueso), encontrado junto a huesos de Neandertal; o la pintura de la cueva de Trois-Fréres, donde un mago disfrazado con piel de bisonte, o animal parecido, toca un instrumento con la mano izquierda, mientras la derecha está libre, al igual que en el Txistu.
También se ha encontrado un instrumento musical en asta de ciervo en Altzeta (Forua, Bizkaia), con dos orificios y varias muescas del nivel altamirense (o magdaleniense, cueva de Madelein, sur de la Francia actual, 14.000-9.000 a. C., en el Paleolítico superior), que sería muy parecido a una alboka actual (instrumento musical vasco).
Auriñaciense es también un grabado sobre un candil de hueso de ciervo que representa una fila de huesos y rombos unidos a la manera de una "sorgin guraiza" (tijera de bruja), que aún se sigue usándo en el País Vasco durante algunos festejos populares como los carnavales de Zuberoa (donde representa al rayo, ver "creencias vascas ancestrales y mitología vasca" de éste trabajo), y que algunos creen que los vascos usaron como arma.
Son también del paleolítico superior los "bastones" (makilas) encontrados en estas cuevas y que podrían ser utilizados como símbolos de mando o para ceremonias mágicas y que hoy se regalan a las autoridades cuando visitan el País Vasco.
El bilbaíno Miguel de Unamuno cuando alguien le preguntaba de cuando data el euskara y los vascos contestaba para hacer ver la antigüedad de los mismos: "los vascos no datamos", si eso no os parece suficiente intentaremos dar una respuesta un poco más concisa.

1.2. ¿Desde cuándo habitan esas gentes Baskonia según los arqueólogos?

Una invasión de hominidos venidos del norte de África de una zona pantanosa de la actual Senegal, evolucionó en Europa hasta convertirse en el hombre de Neandertal, llamado así por unos restos hallados en el valle alemán de Neander de 300.000 años de antigüedad, de donde derivó finalmente la palabra. El hombre de Nandertal era uno de los primeros hominidos plenamente europeo, pues hoy se sabe por el yacimiento de Atapuerca (Burgos, pero históricamente Baskonia y luego Navarra), que la aparición de los primeros hominidos en Europa fue muy anterior, de hace unos 800.000-1.000.000 de años.
Una de las primeras presencias de hominidos en tierras bizkainas más antiguas data de hace más de 120.000-150.000 años, como lo demuestran los restos hallados en Lemoa (Bizkaia) en la cueva de Arlanpe. Hay restos en Gipuzkoa incluso mucho más antiguos, como un hueso de húmero encontrado en Lezetxiki (Arrasate-Mondragón) por Barandiaran, que tendría más de 300.000 años.
Después tuvo lugar una segunda invasión de hominidos datable en Europa que siguió a la primera; ese nuevo hominido evolucionó en el sur de África, es el homo sapiens sapiens (el que sabe que sabe) del que descendemos todos los habitantes del planeta. Este hominido conquistó el mundo, y al llegar a Europa evoluciona para dar lugar al hombre de Cro-Magnon, que desplaza al Neandertal y lo extingue finalmente; esto ocurrió aproximadamente hace 28.000 años.

El Cro-Magnon había aparecido en Europa hace 30.000 años, su nombre viene de la localidad francesa donde se hallaron los primeros restos, tardó 2.000 años en ocupar todas las tierras habitadas antes por el Neandertal, entre ellas los Pirineos, donde había una fuerte presencia de Neandertales y la habrá después de Cro-Magnones; se ve que las condiciones del lugar en aquellos tiempos eran muy propicias para la vida humana.
Este hombre Cro-Magnon en el País Vasco evolucionó y dio lugar al hombre vasco actual hace 6.000 años, coincidiendo por tanto con el final del mesolítico e inicio del neolítico vasco (aparición de la agricultura y asentamientos permanentes), según dataciones recientes (Aranzadi y Barandiaran, yacimientos de Urtiaga en Gipuzkoa, también Arrieta en Bizkaia, Aralar o en el Ronkal, así como restos humanos encontrados en las excavaciones de Atapuerca).
Telesforo de Aranzadi y Estornés Lasa nos dan los lugares donde vivían estos Cro-Magnon a lo largo del magdaleniense (14.000-9.000 a. C), además de en la Baskonia mencionada al inicio de éste trabajo, es en el territorio donde ahora viven los frisones, merovingios (cuenca del río Sena), escoceses, irlandeses, palafíticos suizos, araneses (los del alto Garona donde también existe este topónimo como en los Pirineos), vandois holandeses (valones), Cerdeña, Calgari y asturianos o gallegos, finalmente georgianos y beréberes.

El arqueólogo Telesforo Aranzadi (cuyas investigaciones siguen vigentes) considera a los vascos como un reducto étnico de una población Europea mucho más extendida en la prehistoria a los que llamó "primos-hermanos de los vascos".
Aranzadi habla de "tipo vasco", no se trata de una raza, simplemente de unas características comunes a los vascos gracias a su persistencia histórica como etnia, como ocurre a su vez con latinos, nórdicos, lapones, caucásicos y un largo etc.; simplemente los vascos han conservado mejor las características de los Cro-Magnon, los primeros humanos europeos actuales.

Las características de este tipo vasco serían en general y como curiosidad, ortognatismo: perfil recto de la cara prescindiendo de la nariz. Rino-prosapia: gran desarrollo vertical de la cara con relación a la longitud de la boca. Estrechez maxilar y mesocefalia, es decir, cara triangular con sienes abultadas, frente a los acrocéfalos de Catalunya o branquicéfalos del occidente cantábrico. Orificio occipital oblicuo, de modo que el borde anterior se encuentra muy metido o hundido; la mandíbula inferior es más bien estrecha y la barbilla recogida. Los son ojos más bien pequeños, pero muy abiertos, predominando los castaños, garzos y azules, sobre negros, verdes y grises. La masa peninsular hispana, española y portuguesa, sería de "tipo" mediterráneo.

El hombre de Cro-Magnon es el que pinta las cuevas de Altamira o las de Lascaux y otras 150 cuevas más, ha desplazado (¿aniquilado o asimilado?, no se sabe, más probable lo primero, aunque pudo haber excepciones) al hombre de Neandertal que había evolucionado en Europa miles de años antes y que era el habitante anterior de esas mismas cuevas. Ésas donde los Neandertales había empezado a desarrollar una cultura rupestre y ornamental que los Cro-Magnones copiarán y superarán con creces, al estar dotados de una mayor capacidad para relacionarse, con un lenguaje mucho más evolucionado (mejor capacitados físicamente para el habla), que les da una ventaja competitiva sobre los primeros habitantes Europeos.
Sin embargo el Neandertal sería más robusto, de aspecto más "fiero" (el Cro-Magnon le recordaría a un bebé con su nariz estrecha, alargada y aguileña, mentón saliente y arcadas de las cejas poco pronunciadas), igual o más alto que el Cro-Magnon y más blanco de piel (al contrario de lo que se cree, pues viven en un clima más frío; el Cro-Magnon vino de la más cálida África, luego irá emblanqueciendo).
Es el Cro-Magnon es el que mejor se adapta finalmente y provoca la total extinción del Neandertal (28.000 a. C. aproximadamente). Hoy se considera al lenguaje de esos Cro-Magnones como el protoeuskara, el idioma de donde viene el euskara actual.
Un dato innegable: la situación de esas 150 cuevas donde vivían los Cro-Magnones, de entre 10.000-30.000 años de antigüedad, se sobrepone con exactitud milimétrica con la extensión histórica del euskara que nos dan los topónimos y, cuando los hay, los testimonios escritos.
Una preciosa pregunta sin posible respuesta sería saber, tras la convivencia durante milenios del Cro-Magnon con el Neandertal, qué huella dejaron éstos en el euskara. Lo que las últimas investigaciones parecen señalar es que los pelirrojos deben su característico color de pelo a un gen del Neandertal, de confirmarse este extremo, ganaría mucho la hipótesis de una mezcla entre Neandertales y Cro-Magnones.
Los Cro-Magnon también sería arrasados por otros hombres venidos después en lo que se denomina las invasiones indoeuropeas y de las que hablaremos. Los vascos somos de los pocos pueblos que conservamos una raíz mayoritariamente Cro-Magnon al no ser invadidos por los indoeuropeos en nuestra totalidad, pero no los únicos como veremos mejor, ni tampoco somos Cro-Magnon al 100%, se dio indudablemente el mestizaje también entre los vascos.

Conclusiones sobre datos de la arqueología vasca:

Estornés Lasa realiza un resumen de los resultados de Aranzadi, Barandiaran, Eguren y Altuna, no superados por nadie hasta ahora, en su libro "Los orígenes de los vascos, tomo IV":
Un mismo pueblo ha perdurado en el territorio vasco desde los comienzos del Paleolítico Superior hasta nuestros días. Lo que pone de manifiesto que muchos elementos de la industria lítica (industria de la piedra) se perpetúan desde el auriñaciense hasta la Edad de Cobre, y la continuidad evolutiva de la cultura autóctona hasta los albores de la historia en que aparece encarnada en los vascones y grupos vecinos con ellos emparentados, esto sólo es posible suponiendo la continuidad o persistencia de un mismo grupo étnico en el país.
No se puede desconectar el estudio de la arqueología vasca del cuadro general de la prehistoria del Sudoeste europeo por ser parte de una misma civilización. Esta civilización, la primera conocida en el mundo, llamada bastante equivocadamente franco-cantábrica, es la que denominamos "protovasca". Los pasos evolutivos de las técnicas y cultura de aquella vieja Europa fueron los siguientes:
El paleolítico superior tiene sus raíces auriñacienses en los países orientales y algunas manifestaciones conocidas en los yacimientos vascos pueden hallarse relacionadas con las que jalonan un largo recorrido desde las regiones meridionales rusas (hace 40.000-20.000 años, herramientas de sílex, huesos y primer arte figurativo, de Aurignac, alto Garona). Es decir, hay una técnica de labrar la piedra única en toda Europa.
Una racha de formas culturales llega posteriormente de los países centro-europeos, solutrense (piedra más elaborada en forma de laurel, del yacimiento de Solutré, Francia hace 20.000-15.000 años) tras las cuales vuelven a reaparecer técnicas y artes de facturas indígena, es decir, nacidas de protovascos, que se expansionan a su vez hacia el centro y sur de la Península Ibérica.
Es importante señalar que todos los yacimientos vascos donde hay niveles auriñaciense y solutrenses tienen superpuestos el correspondiente magdaleniense. Eso indica continuidad de cultura y gente. Y como la última fase magdaleniense enlaza con la siguiente aziliense (período de transición bajo paleolito-neolito) nos prueba que en esos 20.000-30.000 años un mismo pueblo y cultura vivieron en nuestra tierra y dieron lugar a los vascos actuales.

El magdaleniense (15.000-9.000) se origina, crece y se expande a partir de los montes que circundan la tierra gascona. Es, según el antropólogo español Caro Baroja, el arte de esa edad, creación de un grupo limitado, señalando además su relación con el remoto auriñaciense. Es el arte propiamente vasco o "protovasco".

El foco más intenso y próspero fue la cuenca Garona-Dordoña y su centro geográfico el lugar que ocupa la actual tierra vasca de Iparralde (País Vasco continental, dentro de Francia actualmente) y Gascuña (parte norte de Baskonia), que ya no es vasca. Su esplendor en las bellas artes y seguramente en cultura oral, música y danzas, hizo que reventara y desbordara en todas las direcciones.
Los niveles magdalenienses iniciales se hallan también en Parapalló (Valencia), una misma gente abarcaba esas dos zonas (Valencia-Garona). Es la primera cultura conocida en el mundo cuya influencia se extiende por toda Europa.

Las pinturas rupestres y otros datos arqueológicos nos ponen de manifiesto expansiones culturales en todas las direcciones del magdaleniense protovasco acompañadas o no de gentes pero sí del idioma como lo demuestran los topónimos vascos.
Se da una expansión por la costa marítima hasta los confines gallegos.
Expansión levantina por tierra catalana cuya huella más lejana que se conoce es la cueva de Pileta (Cádiz, cerca de Ronda), Palomas (Cádiz), Ardales (Málaga), Doña Trinidad (Alora).
Expansión castellana, por Guadalajara, vía Tajo, hasta las cuevas de Moura y Ponte Lage en tierra ya portuguesa, también Atajillo, Prado Laneros, Pajar de Portazgo, López de Cañamero o San Isidro. Cuevas de Cesares y de la Hoz (Guadalajara) y Reguerillo (Lozaya, Torrelaguna).
En los departamentos franceses de Vienne, Indre, Cher, Yonne, Alto Söne, Jura y Ain.
En el alto Rin cuevas de Schweizarsbild, Kesslerloch, Petersfleds, Vogelhard, Schulerloch y Ahrensburg (las primeras suizas y a las cuatro últimas alemanas)

Expansiones intraeuropeas hasta el interior ruso (Malta, cerca de Irkutsk), pasando por Checoslovaquia. Finalmente bordeando la costa mediterránea baja por Italia hasta perderse en Sicilia (Levanzo) y Romanelli (Lecce, topónimo vasco que significa cueva). Algunos vestigios se encuentran también en Inglaterra al norte de Bristol Channel y en Méhaigne.
Durante el mesolítico (9.000-4.000 a. C.), que sucede al paleolítico, el clima se dulcifica, se domestica el perro, la caza desaparece y le sucede la miseria. Grupos de cazadores emigran hacia el Norte mientras el resto de la población vegeta acomodándose a nuevos modos de vida y arrinconando útiles y creencias ya inservibles. Junto al desuso de herramientas inútiles persisten los cuchillos raspadores que siguen fabricándose y empleándose sin variar de uso ni de factura. Una misma gente continúa dentro de la creciente pobreza.

Nace lo que Aranzadi llama tipo vasco, el hombre vasco actual.
Ya se han establecido los contactos con los pueblos capsienses de origen africano que llegan a la península, del choque surge el conocido como arte levantino.

El asentamiento en zonas determinadas de las poblaciones, frena el nomadismo anterior, hace que vayan tomando consistencia las familias de lenguas antes más cercanas entre sí: camitas, semitas, caucásicas (asiánicos), álticos, fino-ugrios, etc. Pero las separaciones no son tajantes, una serie de idiomas intermedios aseguran la comunicación de toda Europa según las necesidades.
Durante el neolítico (4.000-2.500 a. C., aparición de la agricultura) persisten elementos paleolíticos, pero aparece también la cerámica, la domesticación de los animales como la oveja, surgen las leyendas, también las primeras instituciones públicas por el pastoreo, existe la pesca con navegación costera. Se inicia una época de esplendor pastoril que surge y se extiende hasta dominar todo el viejo ámbito racial magdaleniense.
Surgen nuevos oficios, las mujeres casadas llevan tocado.
Entre al 2.500-1.000 a. C. aparecen gente y cultura de la edad de los metales, primero el cobre y luego el bronce y el hierro. Se dan los primeros contactos con íberos y pueblos arios (invasión indoeuropea de la que hablaremos) en la Edad de Bronce y con los celtas en la de hierro (también arios). Se dan extensas poblaciones en valles y sierras, las primeras casas, aldeas y un gobierno de ancianos, pero se siguen habitando las cuevas.
Se inventa el torno para la cerámica, tejidos y telar de pesas. Nace el carro con ruedas y el arado metálico tirado por animales.
Surgen los primeros hórreos, de ellos toma el caserío vasco pirenaico su forma; primero se utilizará la madera, como ampliación del hórreo viviendo debajo de él, y mucho más tarde se usará la piedra. De los primeros caseríos de madera apenas quedan vestigios, son del siglo XIII más bien del XIV, los de piedra se desarrollan más a partir del siglo XV y XVI.
Aun conociendo el cobre tardó muchísimo en difundirse su empleo continuando los viejos cuchillos, raspadores, puntas de flecha de las edades anteriores y de la más cercana neolítica. Los pueblos ya asentados entre agrícolas y pastoriles van llegando a la época romana, donde aún había zonas en la edad de hierro, y se conserva la ancestral cultura pirenaica.
Las primeras palabras escritas en euskara son las halladas en las estelas funerarias vasco-aquitanas y pirenaicas de la época romana, siglo I, estelas concéntricas y simétricas respecto al centro que no se dan en ninguna parte del mundo más. Las palabras escritas en esas estelas son: sembe, anderexo, cison, nescato, ilurberrixo, cuyo significado veremos.
¿Pero desde cuándo se habla euskara? Ya hemos dado una primera gran pista: la de la arqueología.

1.3. Qué dicen los lingüistas sobre el euskara:

Meritt Ruhlen y Joseph Greenberg en su trabajo "A guide to the world languages", Universidad de Stanford 1987, proponen un método de estudio para ver como van evolucionando y alejándose fonéticamente los distintos idiomas. Dibujaron así un mapa de los más de 5.000 idiomas actuales y los que se hablarían hace 6.000 años. A partir de los 6.000 años el método parece no servir. En ese mapa mundial de idiomas de hace 6.000 años 5 idiomas quedan aislados, es decir, carecen de parientes:
1 El burushaski (Tíbet, 50.000 hablantes)
2 Ket (Rusia Central)
3 Gilyak (Rusia Oriental)
4 Nahali (India)
5 El Euskara.
De ahí también se concluye que el euskara tiene más de 6.000 años. ¿Pero cuántos más? ¿Con qué idiomas está emparentado? ¿Está emparentado con alguno de los idiomas que aparecen aislados?.
El bretón Roland, J.L. publicó un artículo en la revista "Dossiers, Historie et Archeologie" que corrobora la relación del euskara con el idioma Indio Pamir burushaski. Otro estudio de 1959 del alemán Herman Berger llegó a la misma conclusión.
Vamos a fijarnos también en otros estudios como los de John Wiley "Une nouvelle famille de languages, le dené-caucasien" Pour la science 1997 y de M.Ruhlen "The origin of Languages. Tracing The Evolution of the Mother Tongue" de 1994, donde se afirma existía una superfamilia dené-caucasiana, cuyos restos hoy serían:
Algunos idiomas caucásicos (ya veremos cuales)
El sinotibetano Tíbet (burushaski) y China-
El na-dené en Norte América (el navajo)
El Euskara.
Esta familia estaría mucho más extendida en el pasado (hace 30.000-40.000 años, coincidiendo justo con la llegada del Cro-Magnon a Europa) y habría sido aislada por los idiomas que han sido bautizados como nostrico-euroasiano posteriores. Estos estudios emparentarían por primera vez a un protovasco o protoeuskara con otros idiomas a lo largo del mundo y nos fecharía su existencia con la misma venida del Cro-Magnon desde Asia a los Pirineos, hace 30.000 ó 40.000 años. Es la misma conclusión que la arqueología pero por el lado de la lingüística.


1.4. Análisis genético para encontrar la antigüedad del euskara:
Aunque denostada actualmente por su uso para la discriminación social, es necesario referirse como apoyo, a los estudios científicos genéticos realizados con fines históricos: el investigador italiano Lana Scavalli-Sforza, máximo referente actual mundial en éste campo, ha realizado una serie de mapas genéticos que demuestran una Baskonia primitiva Cro-Magnoide, anterior a invasiones posteriores.
Una de las características de los Cro-Magnones era el tipo de sangre, "O", y la inexistencia de RH, es decir, el RH negativo (Génova 1922, profesor de genética de la universidad de Stanford y "Doctor Honoris Causa" por la Cambridge", libros "Genes, pueblos y lenguas, Crítica Barcelona 1997 "La genética de las poblaciones humanas" Omega, Barcelona 1981 y "Quienes somos: Historia de la diversidad humana: Crítica, Barcelona 1994).
Entre los vascos se da además la tasa de sangre grupo B, traída por invasiones indoeuropeos desde Asia, más baja de Europa.


Ausencia gen indoeuropeo.




El RH negativo (dato menos importante pues puede explicarse también por la endogamia) y el factor O disminuye entre la población a medida que nos alejamos de Euskal Herria, siendo alta aún en Altos Pirineos, Bearne, Landas, Asturias, Santander y Alto Aragón, donde se dio la cultura rupestre más antigua de Europa y donde se habló euskara hasta la llegada de diferentes invasiones datables.
En el resto de Europa tienen altos porcentajes de sangre tipo "O": galeses, irlandeses, ingleses, frisones, vandois holandeses, y Cerdeña y Calglari, así como los Alpes, lugares donde se han hallado restos de hombres de Cro-Magnon como se ha dicho ya.
En un artículo de la revista "Proceedings" y recogido el 3 de Abril del 2001 por el períodico Deia, un equipo de investigadores de las universidades inglesas de la University College de Londres y la de Universidad de Oxford, así como de la Universidad de California en Davis (USA), han determinado que el cromosoma "Y" de los primeros galeses e irlandeses era igual que la de los vascos.
En el mundo se dan todas estas concurrencias con los beréber y georgianos.
Recientemente (artículo del Deia del 7 de febrero de 2001) Matt Ridle, doctor en biología de Oxford, sostenía que las fronteras lingüísticas coinciden con las genéticas y admite la teoría que asegura que los vascos son un pueblo preneolítico de Europa. Afirma este prestigioso biólogo que "el euskara forma una familia con algunos idiomas del Cáucaso, algunos idiomas chinos y la lengua de los navajos americanos, y que se hablaba en otros tiempos en una zona más grande, tal y como lo demuestran los nombres de los lugares, y esa zona coincide claramente con las cuevas pintadas por los cazadores de Cro-Magnon". Llama a esos idiomas "dené". Es la misma conclusión que la de Scavalli-Sforza, John Wiley, M.Ruhlen, el arqueólogo Aranzadi o el navarro Estornés, todos por separado.

(A continuación, en el mapa, se sitúan los idiomas mencionados que están emparentados entre sí)
1.5. ¿Cuándo se dio esta relación entre estos idiomas tan lejanos y aislados?.
Aquí hay dos teorías posibles, ninguna de ellas probada suficientemente aún:
La primera es la de que ese substrato común observado en los idiomas más antiguos del mundo conservados por grupos de personas mencionados, viene de aquellos idiomas que los primeros homo sapiens sapiens trajeron del sur de África.
Habría otra teoría: parece bastante claro que los protovascos en un momento dado crean una cultura propia en el norte de la Península Ibérica y sur de la actual Francia, la primera del mundo, cultura que, quizás por cambios climáticos, por sobrepoblación o por simple tradición nómada, transmiten a otros pueblos mediante emigraciones y asentamientos permanentes, siguiendo las cuencas de los grandes ríos, como el Tajo, Ródano, Danubio, Duero etc. Asentándose también en las grandes montañas a las que estarían adaptados, como los Alpes o el Cáucaso. Dando finalmente el salto al continente africano, del que un día partieron. Luego lo explicaremos mejor, de momento vamos a seguir avanzando.
Esta trashumancia, invasión, acceso a nuevos territorios ignotos para el hombre o lo que fuera, explicaría los topónimos vascos por Europa, la relación del idioma al que llamaré protovasco (del que viene el euskara, vasco o vascuence) con el beréber, la más que probable relación con idiomas hablados en el pasado al norte y centro de Italia, o con el georgiano o circasiano (Cáucaso) por ejemplo, que veremos poco a poco, y que harían del euskara lo que después fue el latín.
¿Pero con el navajo Americano? No hay nada claro.

Si miramos al siguiente mapa obtendremos una pista (en él se describen las posibles vías de expansión de la cultura paleolítica bascona según los restos hallados que situaría a los protovascos, en Siberia, India, China y en el estrecho de Bering).

Lo dejo al criterio y a la credibilidad del lector (son teorías que se están estudiando), sin embargo añadiré un artículo de la revista Muy Interesante que dice textualmente: "Los antropólogos Denis Stanfors y Bruce Bradley creen que los primeros habitantes del continente americano provenían de la Península Ibérica. Llegaron a América atravesando zonas heladas del océano Atlántico hace 18.000 años". En el National Geographic de marzo del 2001 se dice que: "El hielo cubría las altitudes septentrionales hace 18.000 años, salvo importantes excepciones, en la última glaciación, las placas de hielo nunca cubrieron por completo Siberia oriental, Alaska ni el Territorio del Yucón", es decir el paso hacia América estaba abierto. Éstos científicos aseguran haber hallado "concomitancias entre la cultura solutrense (hace 20.000-15.000 años), que en aquélla época se desarrollaba al norte de España, Portugal y sur de Francia actuales, y la posterior cultura clovis, a través de los nómadas que llegaron al Continente por el estrecho de Bering". Como dice el arqueólogo americano Michael Kunz en el National Geographic España de diciembre del 2000: "algunos arqueólogos apuntan la posibilidad de que la población global de América estuviese encabezada por un grupo reducido de individuos, no superior a un par de docenas, que se internó apresuradamente en el corredor libre de hielo. No dejaron huellas de su paso debido a la velocidad del desplazamiento y posteriormente pudieron desarrollar herramientas distintivas de los clovis para matar la caza mayor que encontraron en las Grandes llanuras". En el mismo artículo se recoge el testimonio breve de Michael Collins, arqueólogo que también sostiene la misma teoría del solutrense bascón y americano emparentado, "pero habría que buscar más pruebas idiomáticas y de yacimientos, además de otras, como las genéticas".
Los clovis es una tribu amerindia de Nuevo México en las Montañas Rocosas de 10.000 habitantes, donde curiosamente también viven los navajos (80.000 habitantes). No he podido saber más sobre el idioma de los clovis y de los navajos, pero lo dejo ahí para el que lo quiera investigar. Es posible pensar en una llegada de europeos a América antes de la llegada de los asiáticos.
De la relación del euskara con los otros idiomas de base dené o dené-caucacianos, idiomas hablados en China y Tíbet, no he averiguado ni conseguido leer nada más pero me remito otra vez al mapa de la página anterior.
Lo que sí hay es un estudio del especialista ruso Bouda que ha descubierto voces afines entre el euskara y los idiomas hablados en Siberia (el chuk y chouk): en palabras como luz (argi e yrgi), cuervo, cuello, carreta o trineo por ejemplo. Según los especialistas también existió contacto con los idiomas de los Urales y el euskara: el finés, el húngaro o el ostiak.
También podría ser que ocurriesen las dos situaciones: idiomas relacionados con el euskara desde la llegada del homo sapiens sapiens a esos territorios con la supervivencia de una misma base idiomática, y relación con otros idiomas mediante el contacto, nuevo poblamiento o conquista que trataremos de explicar.
Todo esto está por demostrarse, pero tampoco se puede ir negando las evidencias que van apareciendo.
Los estudios del euskara respecto al quechua, algonquin (Canadá), el aimará, el guaraní, el arauco y el katio han resultado negativas, tan sólo por el carácter aglutinante y poli-sintético, los artículos y algunos casos gramaticales les es común (en euskara el artículo se pone por detrás de las palabras y hay sólo uno, "-a", esto es característicos de los idiomas preindoeuropeos). La no-existencia de prefijos es otro elemento compartido por ambos idiomas y común a los más antiguos del mundo.


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